Nuestros Aliados

Cimentamos los beneficios sociales que propicia la educación de calidad


Los beneficios sociales que recaen sobre una nación al lograr desarrollar un sistema educativo de calidad, se traducen en mejores condiciones de vida para sus habitantes; en cerrar brechas de desigualdad social; en propiciar escenarios de desarrollo económico individual y colectivo; en mejorar la convivencia y la participación democrática en los procesos ciudadanos; en la disminución de los índices de violencia y criminalidad, entre otros no menos importantes.

Ninguna otra inversión social resulta más poderosa para la disminución de las brechas sociales y la pobreza, que en el mejoramiento de la calidad educativa. Las buenas decisiones en esta materia, deben enfocarse sobre las cuatro prácticas fundamentales.

Nuestras cuatro prácticas

Prácticas de enseñanza

La buena enseñanza, supone un conjunto de usos, prácticas y discursos pedagógicos, de tipo epistemológico, curricular, didáctico y evaluativo. Es un aspecto clave de la calidad de la educación que viene ganando bastante interés, en la política pública en educación, en la comunidad académica y en los educadores más inquietos y comprometidos.

Nuestras cuatro prácticas

Prácticas de aprendizaje

Se trata de comprender y favorecer las condiciones para que los niños, niñas y jóvenes que se forman, tengan más y mejores oportunidades para aprender. Es en ellos, en quienes se enfoca el objetivo del servicio y derecho educativo. En su aprendizaje y desarrollo integral reposa el éxito como sociedad.

Nuestras cuatro prácticas

Prácticas de liderazgo educativo

Los estilos de liderazgo y direccionamiento de las Instituciones Educativas, determinan en gran medida la consecución de las metas y los objetivos esperados. Las estrategias, decisiones y cotidianidades que deben resolver los rectores, coordinadores y demás líderes escolares, requieren de habilidades y competencias particulares, que se constituyen en un factor clave para alcanzar cada uno de los indicadores de calidad.

Nuestras cuatro prácticas

Prácticas de decisión política

El Diseño, Implementación, Evaluación y Monitoreo de las políticas públicas en el sector educativo, requiere de un ejercicio de tal responsabilidad social, que debe contar con información veraz, confiable y de avanzada, para asegurar resultados medibles y tangibles sobre las metas de desarrollo.

¿Cómo construimos en el ONCE?

El Observatorio Nacional de la Calidad Educativa, a través de múltiples investigaciones, ha detectado que los sistemas educativos y organizaciones que más han mejorado en los últimos años, han implementado estrategias en cuatro prácticas fundamentales que han logrado garantizar e incrementar el éxito de las decisiones en educación. Es allí en donde el Observatorio ha puesto todo su empeño, en apoyar las metas y acciones para avanzar hacia la excelencia.

¿Por qué construir con el ONCE?

Asegurar el mejoramiento y potenciar la calidad educativa de un ente territorial u organización, es un paso importante que requiere no solo de la voluntad política sino de información e intervención certera sobre sus objetivos de desarrollo. El Observatorio Nacional de la Calidad Educativa, ofrece la confiabilidad y rigurosidad que sus proyectos requieren.

Nuestros consultores y reconocidos especialistas, brindan su capacidad técnica, experiencia y experticia, para el diseño, formulación y evaluación de políticas públicas a partir de metodologías de punta.

Nuestros servicios

Desarrollamos un portafolio como respuesta a las falencias educativas actuales, protegiendo el factor estratégico y el valor de la educación, para la construcción de un mejor país.

Estrategia medir para mejorar

Gestión del Proyecto Educativo Institucional de Calidad

Monitoreo a la calidad del servicio educativo

Programas de Formación y actualización docente

Preparatorio Saber 9º, 10º y11º